Los linfocitos son las células de la inmunidad específica, responsables de la respuesta frente a virus y de la memoria inmunitaria.
Los linfocitos son las células de la inmunidad específica, responsables de la respuesta frente a virus y de la memoria inmunitaria. Su comportamiento suele ser opuesto al de los neutrófilos: predominan en los procesos víricos, mientras que los neutrófilos lo hacen en los bacterianos.
La mononucleosis infecciosa es el ejemplo clásico, con linfocitosis de células activadas de aspecto atípico en el frotis.
Produce una linfocitosis llamativa, siendo una excepción bacteriana a la regla general.
Linfocitosis mantenida, con frecuencia de hallazgo casual en personas mayores, con linfocitos maduros de aspecto monótono y sombras de Gumprecht.
Producen linfopenia de forma constante y dependiente de la dosis.
La linfopenia acompaña a los cuadros infecciosos graves y a algunas infecciones víricas concretas.
El descenso mantenido de linfocitos T CD4 es el rasgo característico de la enfermedad avanzada.
El lupus cursa con linfopenia con frecuencia, y es uno de sus criterios hematológicos.
Se interpretan junto a los neutrófilos y al cuadro clínico. Una linfocitosis mantenida en una persona mayor, sin proceso agudo que la explique, es el hallazgo que lleva a estudiar un síndrome linfoproliferativo mediante citometría de flujo.
No siempre. Si los neutrófilos han descendido, el porcentaje de linfocitos sube de forma relativa aunque su número absoluto sea normal. Solo se habla de linfocitosis cuando la cifra absoluta supera el límite superior.
La persistencia de linfocitos elevados sin un proceso agudo que lo explique es el hallazgo que lleva a estudiar un síndrome linfoproliferativo, habitualmente mediante citometría de flujo en sangre periférica.
Esta página es material educativo dirigido a la formación médica: describe el significado clínico del parámetro y sus causas de alteración. No constituye un diagnóstico ni una recomendación de tratamiento, y no sustituye al informe del laboratorio ni a la valoración clínica individual, que es la que interpreta cada resultado en su contexto.