Tabla de valores normales de laboratorio con dos funciones: busca cualquier parámetro y, si escribes el valor del paciente en la columna «Tu valor», te dice al momento si está bajo, normal o alto. Algunos rangos cambian según el sexo: usa el selector.
Antes de mirar la tabla, cuatro ideas que evitan la mayoría de los sustos al leer los resultados de una analítica:
Usa el rango de TU laboratorio. El que viene impreso en tu informe manda sobre cualquier tabla de internet, porque depende del método de medida y de la población de referencia. Los valores de esta página son orientativos.
Estar fuera de rango no es estar enfermo. El intervalo de referencia se construye para que abarque al 95 % central de las personas sanas: por definición, 1 de cada 20 personas sanas queda fuera en cualquier parámetro.
Importa cuánto se sale y hacia dónde va. Un valor que roza el límite pesa mucho menos que uno muy desviado; y un dato aislado dice menos que ver la tendencia en analíticas sucesivas.
Interpreta el conjunto, no el dato suelto. La misma cifra significa cosas distintas según la edad, el sexo, el embarazo, la medicación y el motivo por el que se pidió la analítica.
Con eso en mente, en el comprobador de arriba puedes escribir cada resultado y ver al momento si queda bajo, normal o alto. Cuando el valor se sale, la nota de la derecha cambia y te indica la causa más probable de esa desviación; en cifras imposibles avisa de que lo más probable es un error de laboratorio o una unidad equivocada.
Debajo tienes la tabla de valores normales de laboratorio completa, agrupada por bloques (hemograma, bioquímica, iones, perfil hepático, coagulación, gasometría, lípidos, hierro y tiroides), con el rango de hombre y mujer donde difieren.
Estos rangos son orientativos y educativos: cada laboratorio publica los suyos según su método, y varían con la edad, el sexo, el embarazo y la técnica. El comprobador de esta página compara con esos rangos generales y no sustituye al informe del laboratorio ni al criterio clínico.