La procalcitonina es un marcador más específico de infección bacteriana que la PCR.
La procalcitonina es un marcador más específico de infección bacteriana que la PCR. Se eleva ante infecciones bacterianas sistémicas y apenas lo hace en las víricas ni en la inflamación no infecciosa, por lo que se emplea sobre todo para decidir y, sobre todo, para retirar tratamiento antibiótico.
Cifras crecientes acompañan a la gravedad; en el shock séptico alcanza valores muy elevados. Su descenso durante el tratamiento indica buena respuesta.
Grandes quemados, politraumatismo, cirugía mayor, pancreatitis grave, insuficiencia renal grave y carcinoma medular de tiroides la elevan sin infección bacteriana.
Se mantiene baja, lo que ayuda a diferenciarla de la bacteriana.
Los abscesos cerrados y algunas infecciones sin repercusión sistémica pueden cursar con procalcitonina normal, de modo que una cifra baja no descarta infección.
Se interpreta junto a la PCR, a la clínica y a los cultivos. Su mayor utilidad demostrada es guiar la duración del tratamiento antibiótico, no sustituir al juicio clínico para iniciarlo.
La procalcitonina es más específica de infección bacteriana sistémica: apenas se eleva en las infecciones víricas ni en la inflamación no infecciosa, situaciones en las que la PCR sí sube. A cambio, puede ser normal en infecciones localizadas.
Su utilidad mejor establecida es guiar la duración del tratamiento antibiótico: el descenso de la cifra apoya la retirada. No sustituye al juicio clínico para decidir si se inicia.
Esta página es material educativo dirigido a la formación médica: describe el significado clínico del parámetro y sus causas de alteración. No constituye un diagnóstico ni una recomendación de tratamiento, y no sustituye al informe del laboratorio ni a la valoración clínica individual, que es la que interpreta cada resultado en su contexto.