La clasificación de Dukes y el TNM del cáncer de colon: qué mide cada una, cómo se corresponden (A≈I, B≈II, C≈III, D≈IV) y qué decide el tratamiento.
La clasificación de Dukes fue la primera forma de estadificar el cáncer colorrectal según lo lejos que había llegado el tumor: A (limitado a la pared), B (atraviesa la pared sin ganglios), C (ganglios afectados) y D (metástasis a distancia, añadida después). Es sencilla y todavía se pregunta por su valor histórico y pronóstico.
El TNM (AJCC 8.ª ed.) es hoy el estándar. Valora la profundidad de invasión del tumor en la pared (T, no el tamaño), los ganglios afectados (N) y las metástasis (M). Con la combinación se obtiene un estadio del 0 al IV. Puedes consultar el detalle en la ficha del TNM del cáncer de colon y recto.
La equivalencia aproximada es Dukes A ≈ estadio I, B ≈ II, C ≈ III y D ≈ IV. No es exacta (el TNM tiene más subgrupos), pero es la relación que se pregunta.
La clave práctica es la afectación ganglionar: un estadio III (N+) es la indicación clásica de quimioterapia adyuvante (FOLFOX/CAPOX) tras la cirugía. En el recto localmente avanzado (T3–T4 o N+) se añade quimiorradioterapia neoadyuvante. Y una sola metástasis (M1) ya es estadio IV.
El MIR pregunta la correspondencia Dukes↔TNM, que el T se define por la profundidad de invasión (no por el tamaño) y, sobre todo, que la afectación ganglionar (estadio III) indica quimioterapia adyuvante. No confundas el cáncer de colon/recto (adenocarcinoma) con el de ano (epidermoide, quimiorradioterapia).
Pensar que la T es el tamaño. En el cáncer colorrectal la T mide la profundidad de invasión en la pared, no los centímetros del tumor. Un tumor grande pero superficial tiene una T baja, y uno pequeño que atraviesa la pared tiene una T alta. Es el error más repetido cuando se traslada la lógica de otros tumores, como el de mama, donde la T sí es el tamaño.
Estadificar la N con una pieza insuficiente. La N depende del número de ganglios afectados, y para poder afirmar que no hay afectación hace falta haber examinado un número suficiente: se recomienda al menos 12 ganglios en la pieza quirúrgica. Con menos, un N0 puede ser simplemente un muestreo corto, y el estadio queda infravalorado.
Usar Dukes para decidir el tratamiento. Dukes agrupa por afectación ganglionar, pero no distingue cuántos ganglios están afectados, que es justo lo que separa un N1 de un N2 y lo que pesa en el pronóstico. Esa es la razón por la que se abandonó como clasificación de trabajo.
Mezclar el estadio clínico con el patológico. El cTNM es el que se obtiene antes de operar, con la imagen; el pTNM es el de la pieza quirúrgica. Cuando ha habido tratamiento neoadyuvante, el estadio posterior se denomina ypTNM y no es comparable con el clínico inicial.