La albúmina es la principal proteína del plasma.
La albúmina es la principal proteína del plasma. Mantiene la presión oncótica —de ahí que su descenso produzca edemas— y transporta calcio, bilirrubina y numerosos fármacos. Se comporta como un reactante de fase aguda negativo: baja cuando hay inflamación.
Es prácticamente la única causa de albúmina alta, y es una elevación aparente por hemoconcentración, no un aumento real de su síntesis.
Es la causa más frecuente en el paciente hospitalizado: el hígado deja de priorizar su síntesis. Por eso la albúmina baja se comporta como un marcador de gravedad.
El hígado cirrótico sintetiza menos albúmina, lo que contribuye a la ascitis y a los edemas. Forma parte de la clasificación de Child-Pugh.
La pérdida de proteínas por la orina, superior a 3,5 g al día, produce hipoalbuminemia, edemas e hiperlipidemia.
Aporte insuficiente o pérdidas digestivas, como en la enteropatía pierde-proteínas.
Su valor está en corregir otros parámetros: el calcio total debe ajustarse por la albúmina, y el anión gap también. Además interviene en escalas pronósticas como Child-Pugh y forma parte de la valoración nutricional junto a la prealbúmina.
No necesariamente. En el paciente hospitalizado la causa más frecuente es la propia inflamación, porque la albúmina se comporta como reactante de fase aguda negativo. También baja en la hepatopatía y en el síndrome nefrótico.
Porque buena parte del calcio circula unido a ella. Si la albúmina está baja, el calcio total desciende aunque la fracción activa sea normal. Se suman 0,8 mg/dL de calcio por cada gramo de albúmina por debajo de 4 g/dL.
Esta página es material educativo dirigido a la formación médica: describe el significado clínico del parámetro y sus causas de alteración. No constituye un diagnóstico ni una recomendación de tratamiento, y no sustituye al informe del laboratorio ni a la valoración clínica individual, que es la que interpreta cada resultado en su contexto.