Ambas son enzimas pancreáticas que se elevan en la pancreatitis aguda.
Ambas son enzimas pancreáticas que se elevan en la pancreatitis aguda. La lipasa es más específica del páncreas y permanece elevada más tiempo, por lo que es la preferida. El diagnóstico de pancreatitis requiere una elevación de al menos tres veces el límite superior de la normalidad, junto a dolor compatible o a hallazgos de imagen.
Litiasis biliar y alcohol son las causas principales. Conviene recordar que la magnitud de la elevación no guarda relación con la gravedad del cuadro.
Perforación de víscera hueca, isquemia intestinal, obstrucción, colecistitis y embarazo ectópico roto elevan sobre todo la amilasa.
Las glándulas salivales producen amilasa, por lo que la parotiditis y algunas neoplasias la elevan. La insuficiencia renal reduce su eliminación y también la eleva.
La amilasa unida a inmunoglobulinas no se filtra y se acumula, dando cifras altas mantenidas sin ninguna enfermedad; es una causa clásica de elevación inexplicada.
Las cifras bajas no tienen relevancia diagnóstica.
En la pancreatitis, el pronóstico no lo marcan estas enzimas sino escalas como los criterios de Ranson o el BISAP, junto a la PCR y a la imagen. La ecografía es necesaria para buscar litiasis biliar como causa.
No. La magnitud de la elevación no guarda relación con la gravedad. El pronóstico se establece con escalas como los criterios de Ranson o el BISAP, junto a la PCR y a los hallazgos de imagen.
Porque es más específica del páncreas —la amilasa también procede de las glándulas salivales— y permanece elevada más tiempo, lo que permite el diagnóstico en cuadros de varios días de evolución.
Esta página es material educativo dirigido a la formación médica: describe el significado clínico del parámetro y sus causas de alteración. No constituye un diagnóstico ni una recomendación de tratamiento, y no sustituye al informe del laboratorio ni a la valoración clínica individual, que es la que interpreta cada resultado en su contexto.