Los triglicéridos son la forma de transporte y almacenamiento de la grasa.
Los triglicéridos son la forma de transporte y almacenamiento de la grasa. Su elevación se asocia a riesgo cardiovascular, pero por encima de 500 mg/dL el problema principal pasa a ser otro: el riesgo de pancreatitis aguda, que se hace importante por encima de 1.000 mg/dL.
Obesidad abdominal, alcohol, azúcares refinados y sedentarismo son la causa más frecuente.
La falta de insulina reduce la actividad de la lipoproteína lipasa y eleva mucho los triglicéridos.
Corticoides, estrógenos, tamoxifeno, betabloqueantes, tiazidas, isotretinoína y algunos antirretrovirales.
Trastornos genéticos con cifras muy elevadas desde edades tempranas y riesgo de pancreatitis de repetición.
Hipotiroidismo, síndrome nefrótico, insuficiencia renal crónica y embarazo.
Reducen los triglicéridos; las cifras bajas rara vez tienen interés clínico por sí mismas.
Deben medirse en ayunas de 12 horas si la cifra previa era alta, porque una comida reciente los eleva de forma marcada. Cuando superan los 400 mg/dL, la fórmula habitual para calcular el LDL deja de ser fiable y hay que medirlo de forma directa.
El riesgo empieza a considerarse por encima de 500 mg/dL y se hace importante a partir de 1.000 mg/dL. En ese rango la prioridad deja de ser el riesgo cardiovascular y pasa a ser evitar la pancreatitis aguda.
Para valorar una cifra previamente elevada, sí: se recomiendan doce horas de ayuno, porque una comida reciente los eleva de forma marcada. Además, con triglicéridos por encima de 400 mg/dL el cálculo habitual del LDL deja de ser fiable.
Esta página es material educativo dirigido a la formación médica: describe el significado clínico del parámetro y sus causas de alteración. No constituye un diagnóstico ni una recomendación de tratamiento, y no sustituye al informe del laboratorio ni a la valoración clínica individual, que es la que interpreta cada resultado en su contexto.