La GGT es una enzima muy sensible al daño de la vía biliar y a la inducción enzimática, pero poco específica.
La GGT es una enzima muy sensible al daño de la vía biliar y a la inducción enzimática, pero poco específica. Su principal utilidad es confirmar el origen hepático de una fosfatasa alcalina elevada: si la GGT también está alta, la fosfatasa procede del hígado y no del hueso.
Es un inductor potente y una de las causas más frecuentes. Se eleva incluso sin daño hepático establecido y desciende en semanas tras la abstinencia.
La obstrucción biliar por litiasis, tumores o colangitis eleva la GGT junto a la fosfatasa alcalina y la bilirrubina.
Elevación leve y persistente, muy habitual en la práctica.
Antiepilépticos como la fenitoína y el fenobarbital, y otros muchos fármacos, la elevan por inducción enzimática sin que exista daño hepático.
Las cifras bajas carecen de relevancia.
Se interpreta junto a la fosfatasa alcalina. Fosfatasa alta con GGT alta indica origen hepatobiliar; fosfatasa alta con GGT normal, origen óseo o gestacional. Una GGT aislada elevada, sin ninguna otra alteración, rara vez tiene trascendencia.
No de forma fiable. El alcohol es una causa frecuente, pero la GGT también se eleva en el hígado graso, en la colestasis y por inducción enzimática de numerosos fármacos, entre ellos varios antiepilépticos.
Para localizar el origen. Si ambas están altas, la fosfatasa procede del hígado o de la vía biliar; si la fosfatasa está alta con GGT normal, el origen es óseo o, en la gestación, placentario.
Esta página es material educativo dirigido a la formación médica: describe el significado clínico del parámetro y sus causas de alteración. No constituye un diagnóstico ni una recomendación de tratamiento, y no sustituye al informe del laboratorio ni a la valoración clínica individual, que es la que interpreta cada resultado en su contexto.