La glucemia en ayunas es la prueba básica para detectar alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono.
La glucemia en ayunas es la prueba básica para detectar alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono. Los umbrales están bien definidos: hasta 99 mg/dL es normal; entre 100 y 125 se habla de glucemia basal alterada o prediabetes; y a partir de 126 mg/dL en dos determinaciones se cumple criterio de diabetes.
Dos glucemias en ayunas de 126 mg/dL o más, una glucemia al azar de 200 con síntomas, o una HbA1c del 6,5 % o superior establecen el diagnóstico.
Entre 100 y 125 mg/dL. Identifica un riesgo elevado de progresión, sobre el que la intervención sobre el estilo de vida es eficaz.
La infección grave, el infarto, la cirugía y los corticoides elevan la glucemia de forma transitoria sin que exista necesariamente diabetes previa.
La cetoacidosis y el estado hiperosmolar cursan con cifras muy altas y son cuadros graves; el segundo alcanza glucemias superiores a 600 mg/dL con osmolaridad muy elevada.
Insulina y sulfonilureas son la causa más frecuente de hipoglucemia, sobre todo si se salta una comida o hay insuficiencia renal que prolonga su efecto.
El alcohol bloquea la gluconeogénesis hepática, y en ayuno mantenido es una causa clásica de hipoglucemia.
Reducen la capacidad de producir o movilizar glucosa.
Un tubo procesado con retraso da cifras falsamente bajas, porque los hematíes siguen consumiendo glucosa dentro del tubo.
La glucemia aislada se completa con la HbA1c, que refleja los últimos dos o tres meses y no depende del ayuno, y con la sobrecarga oral de glucosa cuando los resultados quedan en zona dudosa o durante el embarazo.
Una glucemia en ayunas entre 100 y 125 mg/dL corresponde a glucemia basal alterada o prediabetes. A partir de 126 mg/dL en dos determinaciones se cumple criterio de diabetes, igual que con una HbA1c del 6,5 % o superior.
No, salvo que se acompañe de síntomas típicos con una glucemia al azar de 200 mg/dL o más. Fuera de ese supuesto, el diagnóstico exige confirmación en una segunda determinación.
Esta página es material educativo dirigido a la formación médica: describe el significado clínico del parámetro y sus causas de alteración. No constituye un diagnóstico ni una recomendación de tratamiento, y no sustituye al informe del laboratorio ni a la valoración clínica individual, que es la que interpreta cada resultado en su contexto.