La hemoglobina es la proteína del hematíe que transporta el oxígeno, y su cifra es la que define la anemia.
La hemoglobina es la proteína del hematíe que transporta el oxígeno, y su cifra es la que define la anemia. La Organización Mundial de la Salud sitúa el umbral en menos de 13 g/dL en el hombre y menos de 12 g/dL en la mujer. Es el dato que más se mira de un hemograma, pero por sí solo no indica la causa: para eso hace falta el VCM.
La hipoxia crónica estimula la producción de eritropoyetina y eleva la hemoglobina. Ocurre en la EPOC, en el síndrome de apnea del sueño, en el tabaquismo intenso y en la residencia en altitud.
La deshidratación, el uso de diuréticos y las pérdidas digestivas agudas concentran la sangre y elevan la hemoglobina de forma aparente, sin que haya más hematíes.
Neoplasia mieloproliferativa con producción autónoma de hematíes, habitualmente con mutación de JAK2, eritropoyetina baja y a menudo leucocitosis y trombocitosis acompañantes.
La hemorragia digestiva crónica y las menstruaciones abundantes son las causas más frecuentes de anemia en la práctica, y suelen cursar con ferropenia asociada.
La falta del material necesario para fabricar hematíes produce anemia; el VCM orienta sobre cuál falta, bajo en la ferropénica y alto en la megaloblástica.
La inflamación mantenida retiene el hierro en los depósitos, y el riñón enfermo produce menos eritropoyetina. Ambas dan anemia habitualmente normocítica.
La destrucción acelerada de hematíes cursa con reticulocitos altos, LDH elevada, bilirrubina indirecta alta y haptoglobina baja.
La secuencia habitual parte del VCM: si es bajo, se estudia el perfil férrico y se piensa en ferropenia o talasemia; si es alto, en déficit de B12 o fólico, alcohol e hipotiroidismo; y si es normal, los reticulocitos separan las anemias con médula que responde —hemólisis, sangrado— de las que no responden.
La Organización Mundial de la Salud sitúa el umbral por debajo de 13 g/dL en el hombre y por debajo de 12 g/dL en la mujer. En el embarazo se manejan límites distintos, porque la expansión del volumen plasmático diluye la hemoglobina de forma fisiológica.
Porque en una hemorragia aguda se pierden a la vez plasma y hematíes, de manera que la concentración no cambia al principio. El descenso solo se hace visible horas después, cuando el líquido extravascular pasa al torrente sanguíneo y diluye la sangre restante.
Esta página es material educativo dirigido a la formación médica: describe el significado clínico del parámetro y sus causas de alteración. No constituye un diagnóstico ni una recomendación de tratamiento, y no sustituye al informe del laboratorio ni a la valoración clínica individual, que es la que interpreta cada resultado en su contexto.