Valora la madurez del cuello del útero y la probabilidad de éxito de la inducción del parto.
El índice de Bishop valora cuánto está «preparado» (maduro) el cuello del útero para el parto. Se usa antes de inducir un parto para estimar las probabilidades de que la inducción tenga éxito.
Valora 5 características del cuello uterino mediante tacto: dilatación, borramiento (acortamiento), consistencia, posición y la altura a la que está la cabeza del feto.
Se suman los 5 apartados. A mayor puntuación, cuello más maduro y favorable.
| Parámetro | 0 | 1 | 2 | 3 |
|---|---|---|---|---|
| Dilatación (cm) | 0 (cerrado) | 1-2 | 3-4 | ≥5 |
| Borramiento (%) | 0-30 | 40-50 | 60-70 | ≥80 |
| Consistencia | Firme | Media | Blanda | — |
| Posición del cuello | Posterior | Media | Anterior | — |
| Altura de la presentación | -3 | -2 | -1 / 0 | +1 / +2 |
Valora la madurez del cuello para inducir el parto. ≥7 = cuello favorable (inducción probablemente exitosa) · ≤6 = desfavorable → maduración cervical (prostaglandinas).
Bishop ≥ 7 = cuello favorable: la inducción tiene buenas probabilidades de éxito.
Bishop bajo (≤ 6) = cuello desfavorable: puede ser necesario madurar el cuello antes de inducir.
Gestante a término con el cuello dilatado 2-3 cm, borrado más del 50 %, blando, centrado y con la cabeza fetal encajada: Bishop ≥ 7. Cuello favorable, la inducción tiene buenas probabilidades de éxito.
Un Bishop alto se asocia a inducciones más cortas y con menos cesáreas. Si el cuello es desfavorable, se usan métodos de maduración cervical antes de iniciar la inducción.
Inducir un cuello desfavorable (Bishop bajo) sin madurarlo antes aumenta el riesgo de inducción fallida y de cesárea. Y olvidar que valora cinco características del cuello, no solo la dilatación.
Bishop EH. Obstetrics & Gynecology, 1964.
El índice de Bishop mide cuánto está «maduro» el cuello uterino para el parto, valorando dilatación, borramiento, consistencia, posición del cuello y altura de la presentación. Se usa antes de inducir para estimar la probabilidad de éxito.
Lo que pregunta el MIR es la decisión clínica: un Bishop ≥7 es un cuello favorable (la inducción con oxitocina y amniorrexis tiene buenas probabilidades), mientras que un Bishop ≤6 es desfavorable y aconseja madurar el cuello primero (prostaglandinas como el dinoprostona o el misoprostol, o métodos mecánicos como la sonda de Foley). La idea de fondo es que inducir un cuello inmaduro aumenta el fracaso de la inducción y la tasa de cesárea. Conviene recordar el contexto: la inducción se plantea cuando el beneficio de terminar la gestación supera al de continuarla (embarazo cronológicamente prolongado, rotura prematura de membranas, preeclampsia), siempre que no haya contraindicación para el parto vaginal.