Para qué sirve
Reconocer un «toxíndrome» (conjunto de signos típico de un grupo de tóxicos) permite tratar antes de tener la analítica, y cada uno tiene su antídoto.
Claves para el MIR
Los opioides dan miosis puntiforme y depresión respiratoria → naloxona. Los anticolinérgicos producen midriasis, piel seca y caliente, delirio → fisostigmina. Los colinérgicos/organofosforados dan el síndrome SLUD (sialorrea, lagrimeo, diarrea) con miosis → atropina + pralidoxima. La intoxicación por paracetamol se trata con N-acetilcisteína; las benzodiacepinas, con flumazenilo; y el metanol/etilenglicol, con fomepizol.
- Miosis + apnea → opioides → naloxona.
- SLUD + miosis → organofosforados → atropina.
- Paracetamol → N-acetilcisteína (mejor en las primeras 8-10 h).
Reconocer el toxíndrome antes que la analítica
Un «toxíndrome» es el conjunto de signos típico de un grupo de tóxicos; reconocerlo permite tratar sin esperar a los niveles. La pupila (miosis vs midriasis) y la piel (seca vs sudorosa) son las pistas más rápidas.
Cada síndrome con su antídoto
- Opioides: miosis puntiforme + depresión respiratoria → naloxona.
- Anticolinérgico: «rojo, seco, caliente, loco y ciego» (midriasis) → fisostigmina.
- Colinérgico/organofosforados: síndrome SLUD con miosis → atropina + pralidoxima.
- Simpaticomimético (cocaína, anfetaminas): agitación, HTA, midriasis y sudoración.
Antídotos de otros clásicos: paracetamol → N-acetilcisteína (mejor en las primeras 8-10 h), benzodiacepinas → flumazenilo, metanol/etilenglicol → fomepizol, digoxina → anticuerpos antidigoxina, betabloqueantes → glucagón. La diferencia entre anticolinérgico y simpaticomimético está en la piel: seca en el primero, sudorosa en el segundo.