Para qué sirve
Las zoonosis se identifican por el animal o el alimento implicado; el contexto orienta el germen casi sin pruebas.
Claves para el MIR
La Leishmania se transmite por la picadura de flebotomos y produce úlcera cutánea o leishmaniasis visceral (kala-azar). La Rickettsia conorii, por la garrapata del perro (fiebre botonosa). La Francisella tularensis, por el contacto con liebres (tularemia, adenopatía dolorosa). La Brucella, por lácteos no pasteurizados (fiebre ondulante).
- Flebotomo → Leishmania.
- Lácteos sin pasteurizar → brucelosis (fiebre ondulante).
- Contacto con liebres/conejos → tularemia.
El animal o el alimento delatan al germen
Estas zoonosis se resuelven leyendo el contexto: el flebotomo, la garrapata del perro, la liebre o los lácteos sin pasteurizar apuntan directamente al microorganismo, casi sin necesidad de pruebas.
Los pares que hay que dominar
- Flebotomo → Leishmania: úlcera cutánea de bordes elevados o, si es visceral (kala-azar), fiebre, hepatoesplenomegalia y pancitopenia.
- Garrapata del perro → Rickettsia conorii (fiebre botonosa, con «tache noir»).
- Contacto con liebres/conejos → Francisella tularensis (tularemia, con adenopatía dolorosa).
- Lácteos no pasteurizados → Brucella (fiebre ondulante, sudoración y artralgias).
Dato de examen: en España la leishmaniasis es endémica y el perro es el principal reservorio; en el paciente con VIH la forma visceral puede ser la primera manifestación. El diagnóstico se apoya en ver los amastigotes en médula ósea o bazo.