Para qué sirve
La economía sanitaria clasifica los costes de una enfermedad para poder compararlos en los estudios de coste-efectividad.
Claves para el MIR
Los costes directos son los ligados a la propia atención: pruebas, fármacos, ingreso, ambulancia (directos médicos) o transporte del paciente (directos no médicos). Los costes indirectos reflejan la pérdida de productividad (bajas laborales, días sin trabajar). Los costes intangibles son el dolor, la ansiedad y el sufrimiento, difíciles de cuantificar en dinero.
- Directo = gasto de la atención; indirecto = productividad perdida.
- Lo intangible (dolor, ansiedad) no tiene precio fácil pero también cuenta.
- Estos conceptos son la base de los análisis coste-efectividad.
Clasificar los costes en un estudio
La economía sanitaria separa los costes para poder compararlos, y el MIR pide encajar un ejemplo en su categoría. La regla: directo = gasto de la propia atención; indirecto = productividad perdida; intangible = sufrimiento sin precio fácil.
Ejemplos que deshacen dudas
- Directos médicos: pruebas, fármacos, ingreso, quirófano.
- Directos no médicos: transporte del paciente al hospital, adaptaciones en casa.
- Indirectos: días de baja laboral, pérdida de productividad, jubilación anticipada.
- Intangibles: dolor, ansiedad, pérdida de calidad de vida.
Esta clasificación es la base de los análisis de coste-efectividad (coste por año de vida ganado) y de coste-utilidad (coste por AVAC/QALY, que combina cantidad y calidad de vida). La perspectiva del estudio (sistema sanitario o sociedad) cambia qué costes se incluyen.