Clasifica el aspecto endoscópico de la úlcera sangrante y su riesgo de resangrado.
La clasificación de Forrest describe el aspecto que tiene una úlcera péptica en la endoscopia y, con ello, predice el riesgo de que vuelva a sangrar. Es la que guía la decisión de tratar la úlcera durante la propia endoscopia.
Describe los estigmas de hemorragia que se ven en la endoscopia, desde el sangrado activo hasta la úlcera de base limpia.
Se asigna una categoría:
Forrest I–IIb = alto riesgo de resangrado → tratamiento endoscópico. Forrest IIc–III = bajo riesgo → manejo conservador y alta precoz.
En la endoscopia se ve una úlcera con un vaso visible que no está sangrando: es un Forrest IIa. Alto riesgo de resangrado, así que se trata en el mismo acto endoscópico.
Cuanto más «activa» se ve la lesión (chorro, vaso visible), mayor el riesgo y más clara la indicación de tratarla en la endoscopia. Una base limpia (Forrest III) permite habitualmente un alta precoz.
Dar de alta precozmente una úlcera de alto riesgo (Forrest I-IIb) sin tratarla. Y confundir el coágulo adherido (IIb, alto riesgo) con la mancha plana pigmentada (IIc, bajo riesgo).
Forrest JA et al. The Lancet, 1974.