Predice la necesidad de intervención en la hemorragia digestiva alta (0 a 23).
La escala de Glasgow-Blatchford estima, antes de hacer la endoscopia, el riesgo de que una hemorragia digestiva alta necesite una intervención (transfusión, endoscopia terapéutica o cirugía). Su gran utilidad es identificar a los pacientes de muy bajo riesgo que pueden manejarse de forma ambulatoria.
Usa datos clínicos y analíticos sencillos: urea, hemoglobina, tensión arterial sistólica, frecuencia cardíaca, presencia de melenas o síncope, y antecedentes de hepatopatía o insuficiencia cardíaca.
Se suman los puntos, de 0 a 23. No necesita endoscopia: es una escala pre-endoscópica.
GBS = 0 (en algunos protocolos ≤ 1) = riesgo muy bajo, posible manejo ambulatorio. A mayor puntuación, mayor necesidad de intervención.
Paciente con melenas pero estable, sin anemia, con la urea y la tensión normales y sin hepatopatía ni insuficiencia cardíaca: Blatchford 0. Riesgo muy bajo, candidato a manejo ambulatorio con endoscopia preferente.
Su punto fuerte es decidir quién puede irse a casa con seguridad. Se diferencia del Rockall en que el Blatchford no necesita la endoscopia y se centra en predecir la necesidad de tratamiento.
Usarlo para predecir mortalidad: eso es más el Rockall; el Blatchford predice la necesidad de intervención. Y olvidar que es pre-endoscópico, no hace falta la endoscopia para calcularlo.
Blatchford O et al. The Lancet, 2000.