Para qué sirve
Los cuatro tipos principales de cáncer de pulmón tienen un «perfil» de paciente, localización y síndromes asociados que permiten reconocerlos en un caso clínico.
Claves para el MIR
El adenocarcinoma es el más frecuente, aparece en no fumadores y es periférico. El microcítico (células pequeñas) es central, muy agresivo y da síndromes paraneoplásicos (SIADH, ACTH ectópica) y síndrome de vena cava superior. El epidermoide (escamoso) es central, propio del fumador, produce hipercalcemia por PTHrP y el tumor de Pancoast. El de células grandes es periférico y de crecimiento rápido.
- No fumador + periférico → adenocarcinoma.
- Central + paraneoplásico hormonal → microcítico.
- Hipercalcemia (PTHrP) + Pancoast → epidermoide.
Reconocer el tipo por el «retrato» del paciente
El enunciado da pistas cruzadas —fumador o no, tumor central o periférico y síndrome paraneoplásico— que apuntan a un tipo concreto. Memorizar esos tres ejes permite acertar sin dudar.
Asociaciones de alto rendimiento
- No fumador + periférico → adenocarcinoma (el más frecuente; se buscan mutaciones como EGFR o ALK para tratamiento dirigido).
- Central + paraneoplásico hormonal (SIADH, ACTH ectópica) y síndrome de vena cava superior → microcítico, muy agresivo, se trata con quimio-radioterapia.
- Hipercalcemia por PTHrP + tumor de Pancoast → epidermoide, propio del fumador.
Trampa habitual: el microcítico casi nunca es quirúrgico por su diseminación precoz, mientras que en el no microcítico localizado sí se plantea la cirugía. El tumor de Pancoast puede dar síndrome de Horner y dolor del hombro.