Estima la gravedad y el pronóstico de la insuficiencia cardíaca en el infarto (clases I a IV).
La clasificación de Killip valora el grado de insuficiencia cardíaca en un paciente con infarto agudo de miocardio. Es muy útil porque, con datos sencillos de la exploración, estima el pronóstico y la mortalidad de forma fiable.
Se basa en los signos clínicos de insuficiencia cardíaca a la exploración (crepitantes pulmonares, tercer ruido, edema agudo de pulmón, signos de shock).
Se clasifica en una de las cuatro clases según los hallazgos.
| Clase | Hallazgos | Mortalidad |
|---|---|---|
| I | Sin signos de insuficiencia cardiaca | ~6% |
| II | Crepitantes <50% campos, 3.º ruido o IY | ~17% |
| III | Edema agudo de pulmón (crepitantes >50%) | ~38% |
| IV | Shock cardiogénico (TAS <90, hipoperfusión) | ~67-80% |
Valora la insuficiencia cardiaca en el infarto agudo de miocardio. A mayor clase, peor pronóstico.
Killip I = sin signos de insuficiencia cardíaca.
Killip II = crepitantes, insuficiencia cardíaca leve-moderada.
Killip III = edema agudo de pulmón.
Killip IV = shock cardiogénico.
A mayor clase, mayor mortalidad.
Paciente con infarto que en la auscultación tiene crepitantes en ambas bases pero sin edema agudo de pulmón ni signos de shock: es un Killip II (insuficiencia cardíaca leve-moderada), con peor pronóstico que un Killip I.
Solo necesita la exploración física, por eso se aplica desde el primer momento. Cada clase implica un salto importante en la mortalidad del infarto.
Confundir la clase III (edema agudo de pulmón) con la IV (shock cardiogénico). Y pensar que hace falta una prueba especial: se clasifica solo con la exploración a pie de cama.
Killip T, Kimball JT. American Journal of Cardiology, 1967.
La clasificación de Killip valora el grado de insuficiencia cardiaca en el infarto agudo de miocardio con datos de la exploración: I (sin signos), II (crepitantes/tercer ruido), III (edema agudo de pulmón) y IV (shock cardiogénico). A mayor clase, mayor mortalidad.
Lo que pregunta el MIR es su valor pronóstico: con solo auscultar y tomar la tensión se estima el riesgo de muerte, y por eso la clase Killip forma parte de escalas más completas como el GRACE. El extremo, el Killip IV (shock cardiogénico), es la principal causa de muerte intrahospitalaria del infarto y exige revascularización urgente (angioplastia primaria) y soporte hemodinámico. La idea de fondo es que la bomba «falla» de forma escalonada: cuantos más signos de congestión e hipoperfusión, peor. Conviene no confundir Killip (fallo cardiaco agudo en el IAM) con la NYHA (síntomas en la insuficiencia cardiaca crónica).