Para qué sirve
Cada órgano trasplantado tiene una causa típica de fracaso a largo plazo, una pregunta concreta de la asignatura.
Claves para el MIR
En el riñón, la causa de pérdida tardía del injerto es la nefropatía crónica del injerto. En el corazón, la vasculopatía del injerto (enfermedad coronaria acelerada). En el pulmón, la bronquiolitis obliterante (rechazo crónico). En el hígado, la recurrencia de la enfermedad de base (por ejemplo, la hepatitis o el hepatocarcinoma).
- Pulmón → bronquiolitis obliterante.
- Corazón → vasculopatía del injerto.
- La inmunosupresión crónica aumenta infecciones y tumores.
Cada injerto, su fallo tardío
El MIR pregunta la causa típica de pérdida a largo plazo de cada órgano trasplantado. La clave es asociar el órgano con su forma de rechazo crónico o de recurrencia.
Las asociaciones a memorizar
- Riñón → nefropatía crónica del injerto (rechazo crónico + toxicidad por anticalcineurínicos).
- Corazón → vasculopatía del injerto (enfermedad coronaria acelerada y difusa).
- Pulmón → bronquiolitis obliterante (disfunción crónica del injerto).
- Hígado → recurrencia de la enfermedad de base (hepatitis viral, hepatocarcinoma, autoinmune).
Un matiz que conviene diferenciar: la mortalidad precoz del trasplante suele ser por rechazo agudo o infección, mientras que la tardía es por estas causas crónicas más los efectos de la inmunosupresión mantenida, que aumenta el riesgo de infecciones oportunistas y tumores (piel, linfomas asociados al VEB). Ese equilibrio entre rechazo e inmunosupresión es la idea de fondo del tema.