Estima el riesgo de úlceras por presión (6 a 23).
La escala de Braden valora el riesgo de úlceras por presión analizando los factores que las provocan. Es una de las más utilizadas en el mundo y permite anticiparse poniendo medidas preventivas en los pacientes más vulnerables.
Valora 6 aspectos: percepción sensorial, humedad de la piel, actividad, movilidad, nutrición y el riesgo de roce y cizallamiento.
Se suman las subescalas, de 6 a 23 puntos.
A MENOR puntuación, MAYOR riesgo. ≤ 16 indica riesgo (en ancianos suele usarse ≤ 18). Cuanto más baja, más alto el riesgo.
Paciente con poca movilidad, piel húmeda por incontinencia y mala nutrición puntúa ≤ 16 en Braden: riesgo de úlceras. Las subescalas más bajas señalan dónde actuar (controlar la humedad, mejorar la nutrición).
Como la de Norton, va al revés: menos puntos = peor. Su ventaja es que analiza las causas (humedad, nutrición, roce), lo que ayuda a decidir qué medida preventiva concreta aplicar.
Olvidar que a menor puntuación, mayor riesgo. Y no aprovechar las subescalas, que precisamente sirven para saber qué causa concreta corregir.
Bergstrom N, Braden BJ et al. Nursing Research, 1987.