Valora de forma rápida la incapacidad física y mental del anciano (0 a 5 en cada una).
La escala de la Cruz Roja es una valoración española, muy sencilla y rápida, que clasifica el grado de incapacidad de una persona mayor en dos apartados independientes: el físico y el mental. Se usa mucho en atención primaria y residencias por su rapidez.
Tiene dos subescalas independientes, cada una graduada de 0 a 5:
Se asigna un grado de 0 a 5 en cada subescala por separado (no se suman entre sí).
0 = normal/independiente · 5 = máxima incapacidad. Lee el enunciado: indica si piden la valoración FÍSICA o MENTAL.
| Grado | Física | Mental |
|---|---|---|
| 0 | Independiente total | Normal |
| 1 | Deambula con dificultad, continente | Ligera desorientación temporal |
| 2 | Ayuda ocasional, bastón, rara incontinencia | Desorientación temporal, incontinencia ocasional |
| 3 | Ayuda de 1 persona, incontinencia ocasional | No mantiene conversación lógica, incontinencia frecuente |
| 4 | Ayuda para casi todo, incontinencia habitual | Demencia, incontinencia habitual |
| 5 | Encamado, incontinencia total | Demencia total, vida vegetativa |
0 = totalmente independiente o mentalmente normal.
5 = dependencia total o demencia grave.
Los grados intermedios reflejan la pérdida progresiva.
Una persona que camina con ayuda y tiene incontinencia ocasional, pero está orientada, puede ser un grado 2-3 en lo físico y un grado 0-1 en lo mental. Las dos subescalas se valoran por separado.
Su gran ventaja es la rapidez. Es menos detallada que el Barthel o el Mini-Mental, pero muy práctica para una primera impresión global del estado del paciente.
Sumar las dos subescalas (física y mental) en un solo número: van por separado. Y usarla como valoración detallada cuando en realidad es una impresión rápida.
Escala de incapacidad física y psíquica de la Cruz Roja (geriatría española).
La escala de la Cruz Roja es una valoración española, sencilla y rápida, que clasifica la incapacidad del anciano en dos apartados independientes: el físico y el mental, cada uno de 0 (normal/independiente) a 5 (dependencia total/demencia grave).
Lo que interesa para el MIR es su papel dentro de la valoración geriátrica: por su rapidez se usa mucho en atención primaria y residencias como primer vistazo del grado de dependencia y deterioro. Conviene tenerla junto a las escalas «hermanas» que se preguntan en geriatría: el índice de Katz y el Barthel para las actividades básicas, el Lawton y Brody para las instrumentales, el Pfeiffer y el Mini-Mental para lo cognitivo y el Yesavage para el ánimo. La idea de fondo que gusta al MIR es que la valoración del anciano debe ser integral y multidimensional (funcional, cognitiva, afectiva y social), no basarse en una sola escala ni en la edad cronológica.