Cribado del estado nutricional en el anciano.
El MNA es la herramienta de referencia para detectar desnutrición o riesgo de desnutrición en personas mayores. La desnutrición en el anciano es frecuente y empeora el pronóstico de casi cualquier enfermedad, por lo que detectarla a tiempo es muy importante.
Tiene una parte de cribado (6 preguntas: pérdida de apetito, pérdida de peso, movilidad, enfermedad o estrés reciente, problemas neuropsicológicos e índice de masa corporal) y, si sale alterada, una parte de valoración completa.
El cribado puntúa de 0 a 14. Si es ≤ 11, se completa la valoración total (sobre 30 puntos).
| Puntuación | Estado nutricional |
|---|---|
| 24-30 | Bien nutrido |
| 17-23.5 | Riesgo de desnutrición |
| <17 | Malnutrición |
Cribado inicial (0-14): ≥12 normal (no continuar) · ≤11 posible malnutrición. Valora ingesta, pérdida de peso, movilidad, estrés, neuropsicología e IMC.
Cribado ≥ 12 = estado nutricional normal.
Cribado ≤ 11 = posible riesgo, hay que completar la valoración.
En la versión completa: ≥ 24 normal · 17–23,5 riesgo · < 17 desnutrición.
Un paciente que ha perdido el apetito y algo de peso en los últimos meses y tiene la movilidad reducida da un cribado ≤ 11: posible riesgo nutricional, hay que completar la valoración.
Permite actuar antes de que la desnutrición sea evidente. Es especialmente útil al ingreso y en residencias, donde la desnutrición pasa desapercibida con facilidad.
Quedarse solo con el cribado cuando sale alterado: si es ≤ 11, hay que hacer la valoración completa. Y dar por bien nutrido a alguien solo por su aspecto, sin medir.
Guigoz Y, Vellas B et al. (Mini Nutritional Assessment).
El MNA (Mini Nutritional Assessment) es la herramienta de referencia para detectar desnutrición o su riesgo en el anciano. Tiene un cribado corto (6 ítems) y, si sale alterado, una valoración completa.
Lo que interesa para el MIR es el concepto: la desnutrición en el mayor es frecuente e infradiagnosticada, y empeora el pronóstico de casi cualquier enfermedad (más infecciones, más úlceras por presión, peor cicatrización, más mortalidad). Por eso se cribra de forma sistemática. Un cribado ≤11 obliga a completar la valoración; en la versión completa, <17 indica desnutrición. Conviene enlazarlo con los signos que orientan a desnutrición (pérdida de peso involuntaria, IMC bajo, hipoalbuminemia, sarcopenia) y con su manejo: identificar y tratar las causas (dentición, disfagia, depresión, demencia, fármacos), adaptar la dieta y, si hace falta, añadir suplementos o soporte nutricional. Forma parte de la valoración geriátrica integral.