Qué muestra el esquema
A la izquierda, un corte de piel con sus cuatro capas: epidermis, dermis papilar, dermis reticular e hipodermis. Cada barra oscura es un melanoma que llega un poco más hondo: son los cinco niveles de Clark, que describen la invasión por capas anatómicas.
A la derecha, el grosor de Breslow, que no mira capas sino milímetros: se mide desde la capa granulosa de la epidermis hasta la célula tumoral más profunda. Sus cortes (1, 2 y 4 mm) son los que definen la T del TNM.
El detalle que lo resuelve
Las dos clasificaciones parecen decir lo mismo, pero no son equivalentes: el grosor de la piel cambia mucho según la zona del cuerpo. Un melanoma de 1 mm puede alcanzar la dermis reticular en el párpado y quedarse en la papilar en la espalda. Por eso el milímetro es más reproducible que la capa y es el que se impuso.
Breslow, junto con la ulceración, es el factor pronóstico más importante del melanoma localizado. Clark se mantiene en los informes por tradición, pero la estadificación actual ya no lo usa.
Errores al interpretarlo
El fallo más repetido es dar a Clark valor pronóstico por encima de Breslow, o confundir los niveles (Clark III es la dermis papilar entera, no la reticular). Otro error es pensar que Breslow se mide desde la superficie de la piel: se mide desde la capa granulosa, y en una lesión ulcerada desde la base de la úlcera.
Tampoco hay que olvidar que el grosor se obtiene de la pieza extirpada: por eso la biopsia de una lesión sospechosa debe ser escisional siempre que sea posible.
En el examen
Las preguntas suelen dar un informe anatomopatológico con las dos cifras y pedir cuál condiciona el pronóstico o la actitud (ampliación de márgenes, biopsia del ganglio centinela). La respuesta casi siempre está en el Breslow y en si hay ulceración.
Para seguir
Esta página es el esquema visual. Para practicar y repasar el tema relacionado, está la página de la regla ABCDE del melanoma.

