Qué muestra el esquema
La tabla ordena las reacciones de hipersensibilidad por su mecanismo inmunológico, con el tiempo que tardan en aparecer y los ejemplos que más se preguntan.
Los tipos I a III están mediados por anticuerpos (IgE en el I; IgG o IgM en el II y el III). El IV está mediado por células, los linfocitos T, y por eso tarda días.
El detalle que lo resuelve
La diferencia entre el tipo II y el III está en dónde está el antígeno. En el II el anticuerpo se une a un antígeno fijo en la superficie de una célula o un tejido (el eritrocito en la hemólisis, la membrana basal en Goodpasture). En el III el antígeno está libre en la sangre, forma complejos con el anticuerpo y estos se depositan en vasos, articulaciones o riñones.
Por eso el tipo III da cuadros sistémicos (fiebre, artralgias, vasculitis, glomerulonefritis) y suele consumir complemento.
Errores al interpretarlo
Un fallo clásico es colocar el Mantoux o la dermatitis de contacto en el tipo I porque «son alergias»: son tipo IV, retardadas. Otro es olvidar que una misma enfermedad puede combinar mecanismos.
Algunas clasificaciones añaden un tipo V para los anticuerpos que estimulan un receptor, como en la enfermedad de Graves; en la clasificación original se incluye dentro del tipo II.
En el examen
Suelen dar una enfermedad o una reacción y pedir el tipo, o al revés. Pensar en quién hace el daño (IgE, anticuerpo contra la célula, complejos o linfocitos T) lo resuelve.
Para seguir
Esta página es el esquema visual. En MIROTECA están además las escalas clínicas del MIR con su ficha, su calculadora y casos clínicos para practicar.

