Predice la mortalidad a corto plazo en la enfermedad hepática y prioriza el trasplante.
El MELD es un modelo que predice la mortalidad a corto plazo (3 meses) en pacientes con enfermedad hepática avanzada. Su uso principal es priorizar de forma objetiva la lista de espera de trasplante hepático: a mayor MELD, mayor urgencia.
Se calcula con tres parámetros de laboratorio, todos objetivos:
Se obtiene con una fórmula a partir de esos tres valores. El resultado es un número (habitualmente entre 6 y 40).
A mayor MELD, mayor mortalidad a 3 meses y mayor prioridad para el trasplante. Un MELD muy alto implica una mortalidad a corto plazo muy elevada sin trasplante.
Paciente en lista de trasplante con bilirrubina, INR y creatinina elevados. La fórmula da un MELD de 25: implica una mortalidad a 3 meses considerable y una prioridad alta en la lista.
A diferencia del Child-Pugh, el MELD no incluye datos subjetivos (ascitis, encefalopatía): solo análisis, lo que lo hace más objetivo y reproducible. Existen versiones que añaden el sodio (MELD-Na) para afinar el pronóstico.
Pensar que «clasifica la cirrosis» como el Child-Pugh, cuando en realidad lo que predice es la mortalidad a corto plazo. Y olvidar el peso de la creatinina: un deterioro de la función renal dispara el MELD aunque el hígado no haya cambiado mucho.
Tres analíticas: Bilirrubina · INR · Creatinina.
Kamath PS et al. Hepatology, 2001; versión con sodio (MELD-Na) usada por la UNOS.